jueves, 22 de noviembre de 2012

Abrumada

 Sigues sin entender lo que siento. Sigues sin ver lo importante que eres para mí.
Y aquí estoy otra noche más, sin poder conciliar el sueño.
Echando de menos las cosas más insignificantes. Aprendiendo a no verte.

Estrés. Ansiedad. Agobio.
Ya no sé si es por la cantidad ingente de cosas por hacer, o por el no saber de ti.

Es curioso como todo me hace recordarte. Sólo que a veces me supone una angustia absurda todo lo que tenga que ver contigo. Y de verdad que ya no sé ni quién soy, sólo sé que necesito que estés aquí, y eso hoy por hoy es imposible.

martes, 16 de octubre de 2012

Renovación.

Venga, ahora sí que sí lo digo en serio. Este fin de semana me pongo a remodelar el blog y a subir las cosas que vaya haciendo en BBAA en Salamanca. Palabrita.

domingo, 9 de septiembre de 2012

martes, 24 de julio de 2012

Cuento los días para marcharme de aquí y olvidarme de toda la hipocresía que se respira en el ambiente.

jueves, 19 de abril de 2012

Al peso.


Qué maleable y frágil la confianza.

Te la doy. Y tu la cojes con tus manos blancas e impolutas. La moldeas a tu gusto, le das forma. Entonces todo parece estar bien, todo vuelve a ser normal y sincero como hace tan sólo hace dos años lo era. Pero, ¡qué tonta!. La destrozas, la manipulas a tu antojo y cuando menos me lo espero me la encuentro tirada en el suelo. Pisoteada. Apaleada por tus falsas palabras. Con esa sonrisa ocultas tus malos pensamientos. Tu resentimiento.
Yo recibo el castigo de a saber qué. No hablas de ti, realmente, no sé nada.
En el momento preciso me das la patada. Y claro, no soy a la primera.
¿Has pensado alguna vez que eso te traerá consecuencias? Algún día te darás cuenta de lo difícil que es conseguir la confianza de alguien, y de lo fácil que es perderla.

Y a ver si yo me aplico el cuento, y no le voy regalando la mía a cualquiera.

jueves, 9 de febrero de 2012

7.

Qué cruel y vacío puede ser para algunos. Inestable, doloroso.
Y yo en cambio creo que es lo más bonito por lo que deberíamos vivir.
Así es. Como el silencio. Tranquilo, puro.
Hubo días en los que creí que no era para mí. Quizás nunca sentiría lo mismo otra vez.
Ahora estoy más estúpidamente enamorada que nunca, no voy a negarlo.
Así es cómo quiero estar el resto de mis días. Llueva o truene.
No deberíamos abandonar nunca la idea de sentir algo tan grande por otra persona.
Será el amor, que nos vuelve idiotas. O serán los más de 1000 días que te he visto conmigo.

miércoles, 25 de enero de 2012

Levantarte cada mañana no es nada fácil.
Y más si todo aquello que te rodea te supone un ataque a tu persona. Pero venga, ánimo.
Después de tantos años no creo que ahora vaya a sucumbir. Que la gente conspira, te da la espalda, te hace un vacío. Pues allá ellas, eso que se pierden. Tanto rencor y tanta envidia. Tantas malas caras.
Es cierto que, de alguna manera esto se acaba. Yo me iré. Empezaré una vida en otra parte, y todo se solucionará.


miércoles, 30 de noviembre de 2011

10.


Sólo recibes malas palabras. Te juro que no lo entiendo.
Y el estrés no es por los libros que tenga que leer, o por las fechas que me tenga que aprender. Más bien esta angustia se debe a eso, las malas caras. Nada de apoyo por parte de la gente. Estrés por todos esos privilegiados a los que llenan de elogios. Porque me derrumbo cada vez que me  hablan mal. Porque estoy harta.
Podría escribir un libro con todos los desplantes y malas acciones que hacéis. Pero claro, la que lo hace mal siempre soy yo. 
Me mináis la moral a base de palabras cortantes. A base de secretos y de regalos injustificados. Y os hablo a todos, porque tengo tanto veneno acumulado que llenaría una bañera y podría bañarme en ella. 
Quizás os hablo desde esta sinrazón. Quizás estoy equivocada y todo son imaginaciones mías.
Y todo me hace daño. Pero el principal problema de ese daño soy yo misma. Por exigirme, por reprimirme, por guardar todo lo que me pasa. Porque me está matando la falta de cariño.